sandra zibilDesarrollo Rural

Encabezada por la ingeniera agrónoma Sandra Zibil, la Dirección de Desarrollo Rural de la Intendencia apunta en el actual período a una gestión innovadora, basada en un plan estratégico orientado a mejorar la calidad de vida de los habitantes del medio rural, atendiendo aspectos que no solamente refieren a lo productivo, sino también a lo social, político, ético y cultural. Este objetivo implica fortalecer programas ya implementados y ampliar la articulación con organismos departamentales y nacionales; apoyar la producción familiar sostenible, promoviendo su inserción en las cadenas de valor, así como ocuparse de cuestiones medioambientales atendiendo a las nuevas lógicas productivas.

La Dirección de Desarrollo Rural depende de la Dirección General de Promoción y Desarrollo, y sus oficinas funcionan en los altos del Paseo del Mercado.

Sus competencias –puntualizó Zibil- no se circunscriben al desarrollo productivo, sino que apuntan a “desarrollar en forma sostenible, equitativa e incluyente, el medio rural, donde ocurre no solamente la producción, lo productivo y económico, sino también aquello de índole ambiental, social, político, ético y cultural”.

El medio rural –agregó- exhibe “particularidades diferentes” de acuerdo a la región y “es el punto de encuentro de agentes de mercado, de comercialización, de políticas públicas que intervienen en esa región, y donde además se manifiestan los procesos sociales”, donde algunos grupos pueden estar excluidos de esas políticas y es necesario posibilitar su participación.

Zibil consideró que el desarrollo rural “tiene que ver con la calidad de vida de la gente en el medio rural; con su desarrollo, sus oportunidades y su vínculo con lo urbano y rural del medio”, así como con “el entorno que genera la producción”.

La gestión de Desarrollo Rural en el presente período se ajustará a lo previsto en el programa de gobierno y se sustentará en un plan estratégico de desarrollo que involucra a todo el equipo de Promoción y Desarrollo.

“Eso ha dado otra fortaleza a cada uno de los directores de área que hemos asumido esta responsabilidad”, afirmó.

Planificación en varios ejes

Este plan estratégico –agregó la profesional- implica “trabajar en distintos ejes”, como “identificar y monitorear; hacer un mapeo de activos de diversificación económica productiva”, lo que además implica establecer “dónde está el generador de empleo en el medio rural”, es decir “en forma dinámica ir identificando dónde están los núcleos productivos más importantes”, ya sea “grandes, pequeños o medianos”. Además, “cómo se mueve y cómo se diversifica la producción”.

“Esto debe hacerse en forma dinámica y no lo hace solamente Desarrollo Rural, sino que coordina con áreas como Gestión Para el Desarrollo, con la que tenemos un vínculo bastante fuerte de trabajo, porque también aterriza su trabajo en lo que es el desarrollo rural”, sostuvo.

Papel articulador

Otro eje de la gestión implica trabajar en el fomento y agilización de la generación de estructura básica en el medio rural, es decir facilitar el acceso a la vivienda, al agua potable, garantizar el abastecimiento humano y para el ganado, el riego, además de promocionar el uso de energías alternativas, ya que, si bien Uruguay ha avanzado sustancialmente en electrificación rural, aún quedan zonas sin servicio.

“Nosotros podemos articular o difundir el uso de otro tipo de energías alternativas que se adaptan bien al medio rural y que son muy oportunas en algunas situaciones”, explicó.

El cometido es adaptar esas políticas de energía renovable a cada situación y a las características de cada región.

“Todas estas cosas –indicó- la Intendencia no las hace sola, sino que tiene mucho que ver con la articulación a nivel nacional y departamental, con otras áreas o direcciones generales, ya que –por ejemplo- Descentralización es un área importante para Desarrollo Rural, así como Gestión Para el Desarrollo y otras áreas”, mientras que a nivel nacional “es vital coordinar con todos los programas, con todas las políticas públicas nacionales; traerlas al territorio” e intentar adaptarlas a la localidad o área en cuestión, lo que requiere “una articulación continua” con organismos como el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, la Dirección Nacional de Medio Ambiente y la Dirección Nacional de Agua, es decir “todo lo que está relacionado al área rural”.

“Una de las líneas en las que se viene trabajando hace tiempo, porque además es la ventanilla de la Intendencia y además nos involucra junto al Ministerio de Ganadería, es apoyar la producción familiar, pero fundamentalmente queremos trabajar y apuntar a esa producción familiar sostenible y a su inserción en las cadenas de valor, es decir la importancia de que sus productos tengan valor agregado, que puedan cumplir un proceso en una cadena de valor que les asegure un mejor producto, de calidad, que además mejore su calidad de vida”, subrayó.

Junto a los productores

Zibil recordó que Paysandú posee “una diversidad enorme” de producciones familiares, como la lechería y la quesería artesanal, además de la horticultura, cuyo desarrollo también requiere el establecimiento de vínculos con sociedades de fomento rural, con el Instituto Nacional de Colonización, por el acceso a la tierra, y con el Ministerio de Ganadería, que ofrece programas y proyectos tanto productivos como de fortalecimiento institucional, además de herramientas específicas para la producción familiar sustentable, como las mesas de desarrollo agropecuario y sectoriales en las que la Dirección de Desarrollo Rural participa como Consejo Agropecuario Departamental, como la Mesa Lechera y la Mesa del Queso Artesanal, donde –en el caso específico de los queseros- es importante fortalecer el asociativismo y el trabajo en equipo.

“Esto no se hace solamente en Paysandú. Estamos tratando de hacerlo a nivel regional. Estamos trabajando fuerte con los directores de Río Negro en el área Rural y Descentralización, y también con Salto, vinculando la Cuenca Lechera de Litoral y de los queseros artesanales”, puntualizó Zibil.

En el área de Horticultura el área encabezada por Zibil apuntará a “posicionar mejor el mercado”, ya que existen muchos productores en zonas suburbanas de Paysandú, para “ver qué oportunidades tienen de comercializar la producción; principalmente buscar el modelo de Paysandú y no imitar tanto el modelo más tecnológico que tiene Salto; primero por una diferencia bien clara de tipo de suelos y –aunque no parezca- hasta de clima”.

Actualmente algunos productores hortícolas de Paysandú trabajan integrados a la Sociedad de Fomento Colonia Porvenir y particularmente en esta área es donde la Dirección de Desarrollo Rural pretende trabajar fuertemente para promover la agrupación de pequeños productores dentro de figuras jurídicas que provean amparo y faciliten el acceso a diferentes planes o proyectos generados desde la institucionalidad.

“Para nosotros es muy importante que estén integrados, porque es más fácil articular con grupos de productores que tienen una forma jurídica, que con particulares”, agregó.

Fuerte compromiso medioambiental

Otro aspecto fundamental de la gestión refiere al medio ambiente y la sociedad rural, donde se apunta –indicó Zibil- a “lograr un buen nivel de calidad ambiental en el medio rural; prevenir el deterioro natural de los procesos productivos, que algunos son muy agresivos, pero sumándonos a las políticas ambientales nacionales, siguiendo protocolos de acción ambiental”, dado que es “la forma de cuidar el medio ambiente del departamento”.

En este sentido, el ingreso del Rincón de Pérez y los Montes del Queguay al Sistema Nacional de Áreas Protegidas en noviembre de 2014 constituyó otro gran desafío para el área encabezada por Zibil, dado que –explicó- implica un plan de manejo y la gestión de casi 43.000 hectáreas, de las cuales 23.000 son estrictamente protegidas por sus características únicas, así como la articulación con actores de la zona.

Otro aspecto fundamental, vinculado al cuidado del medio ambiente, es estimular el uso sustentable del suelo y el agua, dado que en este sentido la Intendencia, a través de Desarrollo Rural, cumple un rol de policía territorial.

“Esto tiene una muy fuerte relación con el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, con el departamento de Recursos Renovables (Renare), porque los planes de uso y manejo de suelos son obligatorios desde 2014. Nosotros tenemos como cometido que se cumplan esos planes, como veladores de lo que sucede en el departamento, y acompañar en esos procesos”, afirmó.

Esto también implica la activa participación en los planes de Ordenamiento Territorial, dado que estas herramientas permiten a las intendencias, a través de decretos emitidos por las juntas departamentales, gestionar sus territorios.

Finalmente, Zibil informó que actualmente se trabaja junto a Promoción Social en la elaboración de un proyecto integral de agricultura urbana y periurbana, dado que Paysandú cuenta con terrenos aptos para esta actividad, que constituye, además de una alternativa productiva, una opción recreativa y capaz de generar cohesión a nivel comunitario.

 

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