imagen 050Ante una multitud de vecinos, el Intendente Guillermo Caraballo, acompañado por su equipo de gobierno, encabezó este 7 de diciembre la inauguración de las obras de urbanización de los barrios Solari y Gamundi, en la zona noreste de la ciudad.

Tal cual expresaron los vecinos, estas obras deja atrás décadas de postergaciones, calles en mal estado, casas inundadas y verdaderas “bocas de lobo” para dar paso a un entorno dotado de todos los servicios; un lugar donde vivir y para disfrutar. “A disfrutarlo, a cuidarlo; es de ustedes, es un triunfo de todo Paysandú”, subrayó el Intendente.

Un cambio sustancial para la gente

A las 21:15, el Intendente, acompañado por integrantes de la comisión barrial encabezada por su presidente, Juan Benítez, cortó la cinta que dejó oficialmente inauguradas estas obras que representan el cumplimiento de un compromiso asumido por el Gobierno Departamental con los habitantes de un amplio sector de la zona noreste de la ciudad.

En su discurso, aseguró que vivir en un barrio con todos los servicios, con calles a nuevo, sin problemas de anegamientos los días de lluvia, es un derecho de los vecinos.

Consideró que esta obra también valoriza las propiedades de la zona y por tanto hay que cuidarla, poniendo por encima de todo el concepto de solidaridad.

Asimismo, exhortó a reflexionar acerca del rol de la política y de los gobernantes, porque –aseguró- “los políticos no son todos iguales”, porque si así fuera, esta zona de la ciudad seguiría siendo un bañado, con calles de tosca y sin los servicios esenciales para que sus habitantes puedan desarrollarse.

Obra integral

Inscrita en el plan general de urbanización de zonas de la ciudad históricamente postergadas, la recuperación vial de los barrios Solari y Gamundi beneficia a unas 250 familias y demandó una inversión cercana a los 54 millones de pesos; incluyó pavimentación de calles con carpeta asfáltica de alta durabilidad; construcción de veredas, cordón cuneta y rampas de accesibilidad; emplazamiento de nuevas señales de tránsito; instalación de alumbrado público eficiente y una obra complementaria de canalización subterránea de pluviales que solucionó graves y endémicos problemas de anegamientos de viviendas.

La obra, que ha cambiado sustancialmente la calidad de vida de los habitantes de este barrio, ratifica el objetivo trazado por el Gobierno Departamental en cuanto a la planificación y ejecución de proyectos integrales, que no solamente incorporan aspectos básicos como la pavimentación de calles, sino también, en esquemas de coordinación con organismos nacionales, otros servicios que repercuten directamente en las condiciones de vida, como el alumbrado eficiente y el saneamiento.

Una jornada de festejo

En los alrededores de un escenario especialmente montado para el festejo, este 7 de diciembre, próximo a las 7 de la tarde, los vecinos del barrio comenzaron a reunirse para disfrutar, en primer término, de la actuación de los “Embajadores del tango” del Club Social Sanducero y posteriormente de un desfile de lubolos de “Fantasía Africana”.

Más tarde, los vecinos Juan Benítez y Yanet Ravera dieron inicio a la parte oratoria con un agradecimiento a la Intendencia por la concreción de un proyecto que dejó atrás décadas de postergaciones; un barrio ocupado por un bañado, casas inundadas por el agua de lluvia; “chircales”, calles angostas, de tosca y oscuras como “boca de lobo”.

“Lo que se dijo se cumplió. Hoy tenemos cordón cuneta, carpeta asfáltica, alumbrado que parece de día, veredas y muchas cosas más. Nos emociona, estamos contentos con esto que tenemos, porque nos cambia la vida”, expresó Yanet Ravera.

El proyecto –aseguró- comenzó a gestarse en reuniones de vecinos y posteriormente con las autoridades y funcionarios de la Intendencia; con el Intendente, que “cumplió con lo que dijo”.

“Hoy tenemos el corazón lleno de alegría”, enfatizó.

Un compromiso que debía cumplirse

Ya pasadas las 8, el Intendente Guillermo Caraballo, acompañado por su equipo de gobierno, subió el escenario para dirigirse a una multitud de vecinos, además de autoridades nacionales, ediles y el cónsul argentino en nuestra ciudad, Nicolás Domingo.

“Acá se respira alegría y eso contagia”, expresó el Intendente en el comienzo de su alocución y aseguró que este beneplácito, esta satisfacción, compensa meses de trabajo que tuvieron su origen en diferentes reuniones con la comisión de vecinos, donde se rubricó el compromiso de ejecutar esta obra de urbanización integral.

El proyecto original –recordó- estaba inscripto en un cronograma de obras que se financiaría con un fideicomiso de 15 millones de dólares, pero esta definición, tras no obtenerse los votos necesarios en la Junta Departamental, debió reformularse para cumplir con los compromisos asumidos y llegar con obras integrales a sectores históricamente postergados de nuestra ciudad.

“No nos cruzamos de brazos. Hicimos un ‘plan B’, un plan más chiquito. Lo discutimos con los compañeros, dijimos que había cosas que teníamos que sacar, hacer tres veces menos de lo que teníamos pensado. Pero a los barrios, los vamos a hacer”, recordó y confesó sentirse hoy “muy orgulloso de haber tomado esa sabia decisión”.

“La plata no alcanza para todo, pero esto había que hacerlo”, afirmó.

Una zona que se jerarquiza y valoriza

Al margen del cambio sustancial que significa para la calidad de vida de la gente la ejecución de esta obra –afirmó el Intendente- es también muy relevante “el incremento del valor patrimonial” que experimentaron las propiedades de este barrio como consecuencia de este proceso de urbanización.

“A la inversión, se le sumó un montón de plata, que beneficia a los vecinos de Paysandú”, agregó.

Los recursos asignados a este proyecto- enfatizó-, no pertenecen a los gobernantes ni a los vecinos de este barrio en particular, sino que fueron generados por todos los sanduceros y ahora “se multiplican en el ánimo de la gente, en calidad de vida y también en valor patrimonial”.

No es un lujo sino un derecho

Tener un barrio a nuevo, con todos los servicios –aseguró el Intendente- no debe considerarse “un lujo”, sino el ejercicio de “un derecho que tienen los vecinos”, que a su vez implica una responsabilidad, una obligación de los gobernantes en cuanto a posibilitar la concreción de estos proyectos, el usufructo de esos derechos.

Exhortó a la comunidad de Solari y Gamundi a cuidar estas obras, estas mejoras, porque se concretaron con “plata de todos” y por sobre todo debe primar la solidaridad.

“Cuidemos entre todos este barrio”, convocó.

No todos los políticos somos iguales”

Por último, Caraballo reflexionó acerca del proceso por el que atraviesa la sociedad uruguaya, donde gana espacio la idea de que la política “no sirve para nada” y los políticos “son todos iguales”.

“No vecino... No todos somos iguales, no todos los políticos somos iguales”, enfatizó.

Recordó que en este barrio, los integrantes del actual Gobierno Departamental asumieron un compromiso y luego “pusieron el hombro” para cumplirlo.

“No somos todos iguales, porque si fuéramos todos iguales, esto seguiría siendo un bañado, con calles de tierra”, subrayó el Intendente y convocó a “seguir trabajando juntos, con solidaridad”. “El barrio quedó precioso vecinos... A disfrutarlo, a cuidarlo; es de ustedes, es un triunfo de todo Paysandú”, concluyó.

Finalizada su alocución, Caraballo descendió del escenario y, próximo a las 21:15, acompañado por Juan Benítez y otros vecinos, cortó la cinta y dejó oficialmente inauguradas las obras.

La fiesta concluyó con fuegos artificiales y más espectáculos musicales.

 

 

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn